Ayer viví una de esas… experiencias estúpidas y absurdas que aunque crees que no sacas nada de ellas a veces sorprenden.
Para resumir, introduje mi memory stick en un lector de tarjetas que no era compatible con memory stick, quedando cómicamente atrapada en un agujero demasiado grande para ella ;(
Pese a mis intentos (y a los de algún compañero un poco bruto) de sacarla, tuvimos que desistir y entregamos el susodicho ordenador a la biblioteca; por que pertenecía a la biblioteca de mi facultad [bien por ti oscar].
Hoy he tenido la alegría de pasar a recoger mi ms sin ningún tipo de desperfecto y la suerte de no recibir ninguna sanción por parte de la biblioteca. (Un accidente, por muy estúpido que sea es un accidente)…
Quien se pregunte que coño se puede aprender de todo esto, paso a comentar mis reflexiones el resto del día.
- Me ha servido para recordar que actúo antes de pensar en lo que puede pasar y que puede tener consecuencias desastrosas
- He aprendido que no debo meter nada en sitios en los que no tengo la seguridad de que luego puedan salir
- Me he tenido que reír, y en parte me he independizado un poco de mi consola
- Han salido frases de la talla de:
- Siempre andas metiéndola en sitios y cuando te das cuenta ya no puedes sacarla.
Al menos, ya se que no puedo moverme de casa sin un cable usb.






Que hubo?:
Jajajaja!, me reido mucho con el fugaz relato, si, las situaciones a veces tienden al caos, sobre todo en cuestion de ranuras e incisos.
Saludos!. (Y pasate por mi blog!)
jaja eso nos ha pasado a todo el mundo alguna vez, no?
x-D Jajajaja, bueno, si te sirve de consuelo no eres el único. Claro que a mi lo que me ha pasado es de quedarme yo atrapada, o mejor dicho, mi dedo dentro de un anillo al probármelo en una tienda. Y claro, eso más follón porque no puedo quitarme el dedo y dejarlo allí para que lo saquen tranquilamente como tu hiciste. Que agobio da cuando pasa eso.